JSON parece pequeño, pero una tarea real suele mezclar tres problemas: que el texto tenga sintaxis válida, que represente la estructura esperada y que el sistema receptor conserve su significado. Esta ruta separa esas capas para que puedas localizar el fallo antes de transformar los datos.
Elige el punto de entrada
- Si recibes un error, empieza validando y corrige siempre el primer diagnóstico antes de continuar.
- Si el documento ya es válido pero resulta difícil de leer, formatéalo sin alterar cadenas ni números.
- Si una API rechaza el contenido, comprueba si espera un objeto, un array o un contrato más específico.
- Si vas a convertirlo, revisa primero valores nulos, números grandes y estructuras anidadas.
Orden de trabajo recomendado
Primero confirma la sintaxis. Después inspecciona la forma de los datos y solo entonces conviértelos a YAML o CSV. Este orden evita atribuir al conversor un problema que ya estaba en el documento original y permite comparar la salida con una entrada conocida.
Las herramientas de esta página procesan el contenido localmente. Ninguna validación puede decidir por sí sola las reglas de una API: que un texto sea JSON válido no implica que contenga los campos, tipos o valores exigidos por el destino.